Juan Giralt, el descubrimiento de un genio del arte español

Por Paloma Rodera

Regnum Tuum, 1998-2002. Acrílico y collage sobre lienzo, 195 x 162 cm..jpg

 

Juan Giralt es una de esas joyas de la historia del arte, concretamente una sorpresa del arte español que aún quedan por descubrir. El Museo Reina Sofía, hizo su parte cuando en 2015 organizó una retrospectiva de la obra del artista. Pero no ha sido suficiente para hacer extensible la obra de este artista a otros ámbitos. Una situación injusta de la que adolecen algunas épocas y figuras de nuestra historia y que merecen recuperan la posición que les corresponde.

Sin título, 1992. Acrílico y collage sobre tabla, 40 x 30 cm.jpg

Nacido en Madrid en 1940, fue uno de los autores que se englobaban en el informalismo de los años cincuenta. Perteneció al grupo CoBrA y su obra tuvo un gran desarrollo durante los años setenta y ochenta. Vivió en Londres, París. Amsterdam y Nueva York. Su obra es tan extensa y prolífica que estamos ante un creador incansable. Es referencia para la generación de la Nueva Figuración con artistas como Gordillo. Otros nombres que encontramos cercanos a su figura son los de Alberto Greco o Maruja Mallo. 

Colores, tapices, estampados de telas, algunas palabras que nos permiten determinar el foco,…El collage como modo de presentarse. Los cuadros de Giralt son pequeños universos que nos remiten a otros y que a su vez dicen mucho sobre nosotros mismos al asomarnos por ellos.

En la obra de Giralt encontramos una superación de la dicotomía entre figuracion y abstracción, que el artista consigue precisamente a través de la conjunción de diferentes elementos en sus ventanas, que, a veces adqueiren un significado estilístico de armonía en la pieza y otras veces poseen un significado que va más allá de la representación estética. Pero en cualquier caso, son siempre motivo para llevarnos a una reflexión. 

Rosas, 1997. Acrílico y collage sobre papel, 70 x 50 cm.jpgMarcos Giralt Torrente, hijo del artista y escritor, decía que los hijos llegamos a la vida de nuestros padres demasiado tarde, cuando ya se encuentra muy avanzanda. Yo añadiría que incluso corriendo el riesgo de vivir los años que nos perdimos de ellos sólo a través de recuerdos. En el caso de Giralt, y fuera de una biografía personal, todos estamos más cerca de esos recuerdos gracias a sus magníficas piezas.

Ahora, el Espacio Contemplación, nacido hace poco en Madrid, aporta su granito de arena para rendir homenaje a este genio con una exposición de algunas de sus obras. Espacio Contemplación es un lugar en el que nada más entrar se respira mucha ilusión y sobre todo, trabajo. Pertenece a la ola de proyectos que personas con sueños y mucho coraje se deciden a poner en marcha.

Desde el pasado 15 de diciembre y hasta el próximo 24 de febrero pueden ver esta muestra por la que recorrer los universos del pintor madrileño a partir de una selección de cuadros que el hijo de Juan, Marcos Giralt Torrente, ha seleccionado con muy buen criterio. La exposición se centra en la obra de los años noventa, los últimos 15 años de su vida que nos enseñan un artista maduro que ha llegado a encontrar una definición de estilo concreta y bien definida.

Una exposición para no dejar escapar, tanto por la importancia de conocer esta figura de la Historia del Arte español, que es una joya escondida. Como por asomarse a un proyecto que nace con la fuerza de la juventud que busca innovar y generar diálogo en un espacio lleno de luz.

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