Terra Madre 2016

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«Puede que ellos sean gigantes, pero nosotros somos millones»

Carlo Petrini, el presidente de Slow Food, ha declarado que: «El poder de las multinacionales agrícolas y alimentarias está creciendo constantemente, mientras que la especulación financiera sobre los productos alimenticios está influyendo en el sustento así como sobre la propia supervivencia de millones de granjeros por todo el mundo. En el frente opuesto, está emergiendo enérgicamente una multitud cuyo objetivo es partir del nivel comunitario para cambiar las normas impuestas por una economía que está arruinando las vidas de los más débiles entre nosotros.»

En otra conferencia en el Teatro Carignano, José Bové ha declarado que «la reciente fusión entre Bayer y Montsanto es un episodio muy grave, en tanto que nos sitúa ante la creación de una corporación gigante que controla las semillas, los fertilizantes, los herbicidas y los pesticidas (sin mencionar las medicinas que tratan cualquier consecuencia que estas puedan tener sobre la salud) todos a la vez.»

Slow Food trabaja diariamente con granjeros, pequeños productores, asociaciones, movimientos e instituciones en 160 países precisamente para reforzar economías locales y la agricultura a pequeña escala.

La humanidad que representa Terra Madre tomó las calles para afirmar que nuestros alimentos no pueden depender de las decisiones que se tomen en los consejos directivos que se preocupan por las ventas, los beneficios y los dividendos.

El Presidente de la República italiana Sergio Mattarella rindió homenaje a los delegados de Terra Madre.

Uno de ellos, Dalí Nolasco Cruz de México, miembro del pueblo indígena Nahua y coordinador del Baluarte Chile serrano Tlaola, declaró: «Hemos salvado esta variedad tradicional y la hemos convertido en una alternativa económica para las mujeres campesinas indígenas de nuestra comunidad. Estas mujeres siempre han estado discriminadas por tres motivos: primero por ser mujeres, después por ser indígenas y finalmente por ser pobres.»

El mundo de la agricultura está formado por grandes multinacionales, pero también por más de 500 millones de granjas familiares que luchan día tras día para defender la biodiversidad, promover las semillas nativas y actuar localmente para desarrollar economías limpias y sanas.

Esta multitud concretamente apoya un modelo alternativo y diseña posibles escenarios futuros en los que la soberanía alimentaria se pueda desarrollar y propagar, en los que la alimentación no sea la esclava de un mercado anónimo y descontrolado.

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